Atención Psicológica

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El Área de Atención Psicológica se integra en Clínica Cobián como apoyo a la atención ginecológica y obstétrica con el objetivo de dar una asistencia integral a la paciente y a su pareja, o a cualquier otra persona que pueda beneficiarse de este servicio.

Nuestro modelo de trabajo es integrador, ya que consideramos que todos los modelos de psicoterapia tienen el mismo objetivo: aliviar el malestar, lograr un mayor bienestar mental y calidad de vida en los pacientes.

Por ello, no nos limitamos a un enfoque psicoterapéutico concreto y estamos al día en los últimos avances en psicoterapia, incorporando técnicas y aportaciones innovadoras, que hayan demostrado su eficacia en la resolución de los distintos problemas mentales y/o emocionales que puedan ser causa de sufrimiento en la persona.

Trabajamos desde un enfoque participativo, en el que el propio paciente colabora de manera activa en la búsqueda de respuestas y soluciones, acordando objetivos concretos que faciliten la recuperación, la adaptación y la efectividad de las intervenciones terapéuticas.

PSICOTERAPA INDIVIDUAL, DE PAREJA Y/ O FAMILIAR

1. En embarazo y Postparto. La psicoterapia estaría indicada para evaluar y tratar cualquier conflicto psíquico asociado con el embarazo o el postparto, ayudando a la mujer a manejar su ansiedad y temores, así como a lograr un mayor equilibrio emocional y prevenir estados depresivos. Cuando los problemas emocionales no reciben el tratamiento adecuado, pueden prolongarse y generar consecuencias negativas tanto para la madre como para el bebé. Además, tienen un impacto directo sobre la pareja, que puede sentirse confundido y preocupado, no sabiendo ofrecer en muchos casos, un adecuado apoyo emocional a la mujer. La detección y la intervención temprana, contribuirán a proteger la salud de la madre, del bebé y de toda la familia.

2. En problemas de Infertilidad. Se estima que alrededor de un 15% de las parejas que desean lograr un embarazo, necesitan recurrir a un tratamiento de reproducción asistida. En estos casos, el apoyo psicológico especializado puede ayudar a regular y manejar adecuadamente las distintas reacciones emocionales que suelen surgir a lo largo de este proceso (ansiedad, culpa, depresión), minimizando el impacto que este tipo de tratamientos suelen tener sobre la relación de pareja.

3. Otros tratamientos: Estrés, ansiedad, trastornos de pánico, depresión, fobias, traumas y TEPT (trastorno de estrés post-traumático), apoyo y asesoramiento en dietas de adelgazamiento, problemas psicosomáticos ( dolor crónico, fibromialgia, etc.), trastornos de conducta alimentaria, duelo, adicciones, trastornos del control de impulsos, trastornos obsesivo compulsivo (TOC), hipocondría, trastornos de personalidad, trastornos/ problemas sexuales, problemas de pareja.

PROGRAMAS ESPECÍFICOS PARA EL EMBARAZO Y POSPARTO

EMABARAZO Y SALUD MENTAL

Aunque la mayoría de las mujeres tienen un buen estado de salud durante el embarazo, hay que tener en cuenta que este período es una experiencia vital en la que la mujer sufre una serie de cambios físicos y emocionales complejos, que requerirán de una adaptación y ajuste constantes. Por otra parte, también están las mujeres que padecen una enfermedad mental cuando se quedan embarazadas o las que han tenido problemas de salud mental en el pasado y temen enfermar de nuevo durante el embarazo o tras el parto. A la experiencia “estresante” de un embarazo hay que añadir las tensiones y preocupaciones producidas por los riesgos y tratamientos típicos de este período. Todo ello puede ser el desencadenante de distintas reacciones emocionales, que podrán variar del estrés emocional leve hasta trastornos psiquiátricos más graves (Reyes Carbajal, 2008). Aproximadamente, 1 de cada 5 mujeres experimentan depresión, ansiedad u otros problemas emocionales durante el período perinatal. Después del parto, el riesgo de presentación de trastornos afectivos es alrededor del 15% (Gaines, 2005). Es importante prevenir las alteraciones emocionales en el embarazo y postparto, debido a sus importantes consecuencias durante este período crítico: la adherencia deficiente a la atención prenatal, mayor riesgo de parto prematuro, aumento del uso de alcohol y otros tóxicos, problemas maritales, etc. De todos los riesgos, es particularmente importante las consecuencias que las alteraciones afectivas de la madre tienen sobre la creación de un vínculo de apego seguro, clave para el desarrollo emocional y cognitivo del niño, así como para sus futuras habilidades sociales.( Pide más información en la Clínica).

PROGRAMA DE EMBARAZO CONSCIENTE CON MINDFULNESS

Nuestro estado emocional afecta a nuestros hijos desde el embarazo. En los últimos años, numerosos estudios ha venido señalando que sufrir estrés y ansiedad durante el período gestacional puede tener importantes repercusiones sobre el bebé, como una mayor incidencia de partos prematuros y bajo peso al nacer. Así mismo, puede influir negativamente en el desarrollo cerebral del feto y afectar al posterior desarrollo evolutivo del niño. Es por ello de vital importancia que la propia embarazada oponga en en marcha conductas dirigidas al autocuidado y regulación emocional, lo que le permite alcanzar un mayor bienestar mental y repercutirá positivamente en el bebé. El entrenamiento en mindfulness (traducido al español como atención o conciencia plena), facilitará a la madre gestante, en cualquier período del embarazo, aprender a estar serena y tranquila ante los acontecimientos de la vida y los cambios propios de la gestación, reduciendo la ansiedad y eliminando muchos miedos irracionales en el embarazo. Constituye, además, un tratamiento complementario de elección para mujeres que pueden padecer algún problema de ansiedad y/o estado del ánimo, y para las que, debido a su embarazo, la prescripción farmacológica está contraindicada. Al mismo tiempo, mindfulness es una práctica que nos ayuda a ser conscientes de nuestro presente, por lo que puede ser de gran ayuda para incrementar el grado de conciencia del propio embarazo y vivir esta experiencia en plenitud, desarrollando una comunicación más amorosa con el bebé. (Solicita más información sobre este programa en tu clínica)

PROGRAMA PARA DEJAR DE FUMAR EN EL EMBARAZO Y PERÍODO DE LACTANCIA

El embarazo está considerado uno de los mejores momentos para abordar la deshabituación tabáquica, ya que durante estos nueves meses las mujeres se preocupan especialmente por su salud y por la del bebé que viene en camino. Es por ello que Clínica Cobián ofrece un “Programa para dejar de fumar en el embarazo y período de lactancia”.

A lo largo del programa, se incluyen diferentes técnicas psicológicas para facilitar el abandono del hábito tabáquico, así como prevenir la recaída posterior en el mismo: intervenciones motivacionales, reducción gradual de la ingestión de nicotina y alquitrán, autorregistros,  entrenamiento en manejo de estrés, estrategias para disminuir los síntomas del síndrome de abstinencia, estrategias para el control del aumento de peso corporal, control de estímulos, estrategias simples de prevención de recaídas y  feedback fisiológico del consumo de cigarrillos (CO en el aire expirado). El programa se adaptará a las necesidades especiales de cada participante y se desarrollará en un número variable de sesiones (entre 3 y 6), en función del perfil individual de cada paciente.
El consumo materno de tabaco de la mujer en el embarazo y posparto, está relacionado con numerosas patologías en el feto y en el recién nacido: complicaciones placentarias, embarazo ectópico, parto prematuro, abortos espontáneos, retraso del crecimiento, mortalidad perinatal y otras alteraciones en el recién nacido (bajo peso al nacer, infecciones respiratorias u otorrinolaríngeas, síndrome de muerte súbita del lactante). Así mismo se ha vinculado a trastornos cognitivos, emocionales y conductuales en los niños. Sin olvidar que el hábito tabáquico en la mujer, conlleva unos riesgos específicos que afectan principalmente a las áreas ginecológicas y de la reproducción.

A continuación os dejamos el artículo:

TABACO Y EMBARAZO

MINDFULNESS: EQUILIBRIO Y BIENESTAR EMOCIONAL
Si estás interesada en aprender a gestionar mejor  tu estrés, aumentar tu capacidad de estar más presente, incrementar  tu efectividad personal y profesional, adquirir hábitos más saludables, mejorar tus relaciones interpersonales, lograr un mayor equilibrio mental y, en definitiva, mejorar tu calidad de vida, eres candidata a la práctica de MINDFULNESS. En la Clínica Cobián, cualquier persona puede aprender a cultivar y desarrollar esta capacidad mental, una herramienta que vale la pena probar y que progresivamente nos ayudará a mejorar nuestro equilibrio psicológico y nuestra inteligencia emocional. 1

Pero, ¿qué es Mindfulness y qué relación tiene con la felicidad, el bienestar y la inteligencia emocional?¿Es cierto que lo practican los directivos de Silicon Valley para reducir el estrés y aumentar la productividad? ¿Están demostrados sus efectos científicamente? ¿Y a mí; me vendría bien practicarlo? ¿Cómo y dónde puedo aprender? 

Estas y muchas otras preguntas, se oyen cada vez con mayor frecuencia desde que el fenómeno del mindfulness (traducido al español como atención plena o conciencia plena ha irrumpido con fuerza en nuestro medio. Responder a estas y otras preguntas no es una tarea sencilla, ya que para entender de verdad el significado de mindfulness, éste no puede ser explicado sólo con palabras. Mindfulness tiene que ser experimentado.

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Podemos definir mindfulness como una cualidad o capacidad de la mente para estar presente y consciente en un momento determinado, con una actitud de aceptación del aquí y ahora. Es un estado de conciencia que implica atender a la experiencia interna y externa, en un instante en el que cuerpo y mente se sincronizan en el presente.

La evidencia científica nos muestra que este estado mental tiene una influencia decisiva en nuestra felicidad, ya que se produce un estado profundo de descanso fisiológico y una condición mental de calma y tranquilidad.

Para Kabat-Zinn (científico pionero en la introducción de las prácticas de atención plena en la medicina y psicología occidentales), mindfulness es lo que emerge cuando prestas una atención deliberada y sin juzgar al momento presente. Y lo que emerge no es más que la conciencia, a la cual podemos considerar como el gran contenedor de todos los fenómenos mentales, como son los pensamientos, las emociones y las sensaciones físicas. Mediante esta atención o conciencia plena del presente, podemos relacionarnos de una manera no crítica y afectuosa con los eventos internos y externos, lo que nos proporciona tranquilidad y sosiego.

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Pero en realidad, son escasos los momentos en los que vivenciamos de manera plena nuestra experiencia presente. Generalmente nuestra atención es muy inestable; la mente está llena, reactiva, perdida en múltiples pensamientos que la mayor parte de las veces nos distraen del presente, cuando no nos perturban, inquietan, o directamente nos desbordan.

Estamos tan activos a todas horas, que pasamos automáticamente de una cosa a otra, funcionando en el llamado piloto automático (nuestro cuerpo está en un lugar y la mente está en otro). Esta forma de funcionamiento mental, en la que no hay descanso, nos genera un enorme estrés y desgaste a nivel mental y corporal.

Rumiamos sobre las cosas que ya pasaron o las que van a pasar (el acto de rumiar uno de los principales procesos cognitivos de muchas enfermedades psicológicas, como la ansiedad o la depresión), evitando el instante presente y con la estéril esperanza de que en algún momento posterior nos encontraremos mejor. Con la práctica de mindfulness, pasamos a un funcionamiento mental en el que nuestra mente descansa en el presente, aprendiendo a conectar con nuestro cuerpo y a habitar el único momento en que realmente vivimos, es decir, este momento, el aquí y ahora.

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Esta capacidad de la mente, se cultiva y desvela mediante la práctica de la meditación mindfulness o insight, una disciplina proveniente de la tradición budista, así como con otros ejercicios de meditación no formal. La meditación mindfulness cultiva el insight o introspección, es decir, la exploración de los contenidos de la mente en constante cambio. Esto la diferencia de otros tipos de meditación, como es la concentrativa o las de visualización, cuyo fin es otro, como la búsqueda de la relajación.

Mediante los ejercicios de atención plena al presente, en los que regresamos una y otra vez de manera amable y consciente a nuestra experiencia presente, generamos la capacidad de concentrar la mente en un objeto o de permanecer abiertos a cualquier cosa que surja en nuestra experiencia presente sin que la mente baile y salte de un contenido a otro. De esta manera podemos observar cómo surgen y se desvanecen los pensamientos, sensaciones y emociones, entender cómo funciona nuestra mente y conocernos y aceptarnos mejor a nosotros mismos. Esto es lo que nos permitirá, posteriormente, flexibilizar y modificar los patrones mentales habituales que nos causan sufrimiento.

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Los beneficios de esta práctica, validados en numerosísimas investigaciones a lo largo de las últimas décadas, han provocado un interés creciente por el mindfulness desde campos tan diversos como son la medicina, la neurociencia, el mundo empresarial o la educación, entre otros.

Y es que la capacidad de la conciencia sostenida momento a momento, especialmente en los momentos de agotamiento emocional, es una herramienta poderosísima y es una habilidad que puede llegar aprenderse. Los renombrados psicoterapeutas Ronald Siegel y Christopher Germer, afirman que “la conciencia es intrínsecamente poderosa, y la atención, que es la conciencia centrada, es todavía más poderosa; sólo cuando somos conscientes de lo que está ocurriendo en nosotros y a nuestro alrededor, podemos empezar a desenredarnos de las preocupaciones y de las emociones difíciles”.

La investigación científica, ha puesto en evidencia que la práctica de mindfulness previene y atenúa la respuesta de estrés y los estados de ansiedad, incrementa la capacidad de autorregulación emocional y la flexibilidad cognitiva, a la vez que mejora la autoaceptación, la autoestima y la calidad de las relaciones interpersonales.

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Se observan, además, cambios y mejorías en el funcionamiento inmunológico y en la estructura y función cerebral. Gracias a las investigaciones en el campo de la neurociencia, empezamos a conocer los cambios que se producen a nivel cerebral cuando practicamos regularmente atención plena.

Entre otros cambios, se ha evidenciado un incremento en la actividad de la corteza prefrontal izquierda con respecto a la derecha (patrón observado frecuentemente en las personas más felices y orientadas hacia la aproximación de experiencias en vez de evitarlas), la disminución de la actividad de la amígdala (zona cerebral responsable de las respuestas de estrés, miedo y ansiedad) o el engrosamiento de la materia gris en áreas cerebrales relacionadas con el aprendizaje, la memoria de trabajo, el autoconocimiento y la regulación emocional.

La meditación mindfulness ha demostrado ser de gran ayuda en pacientes con enfermedades físicas crónicas (cardiopatías, dolor crónico, etc.), así como en trastornos psicológicos, como son la depresión y la ansiedad. Pero hay muchas personas que no sufren problemas físicos o mentales de relevancia y, sin embargo, también pueden verse enormemente beneficiadas cuando empiezan a practicar la atención plena. Para responderte a ti misma si esta práctica podría beneficiarte de algún modo, puedes hacerte estas y otras preguntas similares:

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¿Eres capaz de hacer muchas tareas al mismo tiempo, pero te sientes incapaz de estar plenamente en el aquí y ahora? ¿Sueles ser plenamente consciente del momento presente, o a menudo tienes dificultades para concentrarte en lo que está ocurriendo? ¿Te suele ocurrir que sólo te haces consciente de las señales de tensión física o incomodidad cuando estas se hacen dolorosas?

¿Sueles caminar o conducir en “piloto automático”, sin prestar atención a lo que sucede durante el trayecto y llegando a veces al sitio casi sin darte cuenta? ¿Con frecuencia te comes la cabeza, preocupándote por cosas que ya pasaron o que aún no han ocurrido? ¿A veces te preguntas por qué no me siento mejor si no tengo grandes problemas; puedo hacer algo al respecto? ¿Cuándo experimentas una emoción difícil, eres inmediatamente consciente de la misma y puedes calmarla, o a menudo reaccionas de manera automática y no te das cuenta hasta un tiempo después? ¿Estas reacciones automáticas te generan a menudo dificultades en tus relaciones personales? ¿Puedes permanecer tranquilamente con el malestar emocional, sin reaccionar, tratar de evitarlo o de hacer algo diferente para dejar de sentirte mal?

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Y por último. ¿Desearías en muchas ocasiones que tus hijos aprendiesen a regular mejor sus impulsos, a atender y aprender mejor, pararse y decidir antes de actuar, a ser más amables y receptivos, y a relacionarse mejor con los demás?

A estas alturas, ya habrás advertido que practicar mindfulness nos viene bien a todos. Aprender a practicar mindfulness de manos de un psicoterapeuta experimentado, que puede ofrecernos una guía y orientación adecuadas en este proceso, es la forma de empezar más recomendable. El psicoterapeuta entrenado en atención plena, procurará que cada persona extraiga el mayor potencial de esta práctica y de su capacidad para vivir y disfrutar del presente, ayudándole al mismo tiempo a no perder de vista la esencia de esta práctica milenaria. Es relativamente frecuente caer en la trampa de la moda pasajera y considerar que mindfulness es una simple técnica que se puede aprender en unos días, o entrenar en unas semanas, perdiendo así el verdadero sentido de esta práctica.

Mindfulness es un camino de largo recorrido. Un camino en la vida que debe ser transitado con una actitud determinada, basada en la paciencia, la confianza y la constancia. Sólo así, nos ofrecerá la increíble oportunidad de mirar dentro de nosotros mismos, con valor y honestidad, para poder aceptarnos tal y como somos.

¿Cuándo quieres empezar?

LOURDES SUÁREZ. Psicóloga.lour_color Psicoterapeuta especializada en la práctica clínica con mindfulness

Lourdes Suárez Fernández es Licenciada en Psicología, sección Clínica, y Máster en Drogodependencias, por la Universidad de Santiago de Compostela. Mindfulness constituye su principal enfoque terapéutico en la práctica clínica y ha realizado la Formación avanzada para terapeutas en la práctica clínica de Mindfulness, impartida por AEMind y acreditada por la Universidad de Valencia. Actualmente, desempeña su actividad clínica en la Unidad Asistencial de Drogodependencias de Carballo, centro del que es Directora, además de Psicóloga. Es colaboradora docente de las Facultades de Psicología y Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela, en la formación de alumnos y residentes, así como en el programa docente del Servicio de Psiquiatría del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña. Miembro de AEMind (Asociación Española de Mindfulness), Ha impartido talleres de autocuidado con mindfulness para profesionales de la salud y para población general. Lourdes Suárez  forma parte del equipo de Clínica Cobián a través del Área de Atención Psicológica, como apoyo a la atención ginecológica y obstétrica, a fin de dar una asistencia integral a la paciente y a su pareja.

  Para comprender mejor qué es mindfulness y cuáles son sus principales aplicaciones, pincha en el siguiente enlace. https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=W9JDi5P4fgw