Otra opción antes de la amniocentesis: test en sangre materna

En Clínica Cobián gestionamos, a través de la extracción de sangre y su envío a los principales laboratorios que lo realizan, uno de los avances más revolucionarios en el campo del screening o cribado prenatal de anomalías cromosómicas, gracias a su seguridad y eficacia.

Se trata de un test que identifica ADN del bebé en la sangre materna. Con una simple extracción de sangre en el brazo de la madre, se puede estimar el riesgo de que el bebé tenga síndrome de Down (trisomía 21), síndrome de Patau (trisomía 13), síndrome de Edwards (trisomía 18), el sexo fetal y las alteraciones más comunes de los cromosomas sexuales. Esta prueba no analiza todos los problemas genéticos que pueda tener el bebé. Es por lo tanto, una prueba que nos da gran información sin exponer al feto a ningún riesgo, pero debemos entender que no se trata de una prueba diagnóstica, si no que es una prueba de cribado con una altísima sensibilidad que en el caso de resultar positivo para uno de los síndromes comentados sería necesario comprobar su resultado mediante una técnica invasiva (amniocentesis o biopsia corial).

En alrededor del 2-3% de las extracciones no se obtiene ningún resultado, por lo que habría que volver a realizar una segunda extracción.

Se puede realizar a partir de la semana 9 de gestación. En Clínica Cobián comprobamos siempre ecográficamente la edad gestacional antes de realizar la prueba. El test se puede realizar también en embarazos gemelares y en receptoras de ovocitos. El resultado está disponible como máximo a los 3 días de la extracción.