Tabaquismo

La adicción al tabaco y los efectos adictivos de la nicotina causa importantes problemas de salud. El abandono del tabaco aumenta no solo la esperanza de vida, sino también la calidad de vida.

El consumo de cigarrillos en el embarazo puede producir problemas importantes en la salud de la madre y en la de su bebé. Al ser un factor de riesgo evitable, las embarazadas encuentran una motivación mayor para abandonar el tabaco.

El fumar durante el embarazo, o incluso estar cerca del humo de un cigarrillo, se ha relacionado con una disminución en el crecimiento del bebé, bajo peso al final del embarazo y con partos prematuros. También con problemas en el desarrollo de su cerebro y pulmones así como malformaciones congénitas como labio leporino o paladar hendido. Los bebés de madres que fuman en el embarazo y que están expuestos al humo del cigarrillo al nacer, tienen también mayor riesgo de muerte súbita del lactante.

Con todo lo expuesto previamente, el embarazo está considerado uno de los mejores momentos para abordar la deshabituación tabáquica, ya que durante estos nueves meses las mujeres se preocupan especialmente por su salud y por la del bebé que viene en camino.

Es por ello que en Clínica Cobián, nuestra psicóloga LOURDES SUÁREZ, ofrece un “Programa para dejar de fumar en el embarazo y período de lactancia”. A lo largo del programa, se incluye diferentes técnicas psicológicas para facilitar el abandono del hábito tabáquico, así como prevenir la recaída posterior en el mismo.

El programa se adaptará a las necesidades especiales de cada participante y se desarrollará en un número variable de sesiones (entre 3 y 5), en función del perfil individual de cada paciente.

El tabaco puede causar problemas de fertilidad. A las mujeres fumadoras les cuesta más quedarse embarazadas que a las que no lo hacen. El tabaco afecta también a los espermatozoides y puede estar relacionado con la impotencia. Si piensas en tener un hijo, puede ser el momento para que tanto tu como tu pareja dejéis de fumar.

Las mujeres fumadoras experimentan la menopausia natural antes que las no fumadoras y, tal vez, más síntomas menopáusicos.

Durante la posmenopausia las mujeres que fuman presentan menor densidad ósea que las no fumadoras, además de un mayor riesgo de fractura de cadera.

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